Otro Norte
Por todos es conocido el auge de la polarización que vivimos actualmente. Que se avecinan malos tiempos para las mujeres ¿alguna vez fueron buenos? Pregunto. Que no podemos dar ni un paso atrás y que tenemos de dejar de meter más conceptos inauditos en esa famosa ventana de Overton.
Que la política global sigue su curso, con unas directrices marcadas por unos pocos. Conspiraciones aparte, estas doctrinas se han ido colando y han ido permeando a base de Tik Toks y clips de Youtube. Pero si dejamos lo global y nos centramos en lo más cercano, desde hace tiempo la política nacional y local, salvo en contadas ocasiones, no se basa en otra cosa que sea mantener el puesto de trabajo de dicho político.
¿No veis discusiones absurdas, perdones no pedidos, dimisiones obvias no ejecutadas? Y es que desde hace tiempo llevo pensando esto. A la pregunta de ¿por qué no dimiten? O ¿por qué no se cambia de trabajo? La primera respuesta que me viene es: porque no quiere dejar ese puesto. Con todo lo que conlleva: sueldo, posición, nombre… Y así vemos horas y horas de tertulianos explicando por qué unos y otros hacen o no hacen algo. Y la mayoría de veces escapa a la sensatez humana. Entonces ¿es que esos políticos no son sensatos? No, claro que son sensatos pero su objetivo es mantener su puesto de trabajo sea como sea. Con lo que su brújula de la sensatez apunta hacia otro lado, tiene otro Norte diferente al de los ciudadanos de a pie. Y esto es aplicable o sobre todo es aplicable a presidentes de partidos, diputados… Porque si no, si dejaran su cargo ¿a dónde irían?
Puede ocurrir que no dejen el cargo porque estén convencidos de que lo han hecho bien, y oye, ojalá esa convicción para el resto. Si es así ¡adelante! Pero lo que suele pasar no es por esa razón.
Uno de los errores de nuestra clase política es que algunos no han trabajado nunca en un trabajo de los de verdad con sus horarios, sus compañeros, su máquina de café y sus jefes. Y otra de las características es que el sistema premia a quien protege el propio sistema aunque sea un sistema fallido. Antes resistir que cambiar. Y así año tras año estamos erosionado el sistema democrático que se nos entregó con un lazo.
Y sigo creyendo, como ya os he dicho muchas veces, en la vocación política y que hay políticos que quieren cambiar las cosas, que trabajan y que se preocupan por la gente. He conocido y trabajado con varios y varias que cumplen esto que os digo. Pero aunque me haya dedicado al marketing político durante varios años en diferentes épocas de mi vida, o a lo mejor justo por eso, no dejo de ver una tendencia. Personas que si tuvieran un despacho al que volver acabarían su trabajo, su misión en un cargo público y una vez solucionado, contribuido o intentado al menos, vuelven a sus quehaceres profesionales anteriores.
Como ejemplo tenemos a Manuela Carmena, que cuando consideró que ya más no podía hacer en ese sentido por diferentes razones, volvió a su vida anterior, más sabia, con más experiencia y habiendo aportado a la sociedad. No volvió a un puesto en sí, volvió a su vida que como abogada laboralista y jueza tenía herramientas suficientes para seguir aportando. En la misma situación estuvo Mariano Rajoy, diametralmente opuestos en cuanto a posturas políticas. Él tenía su plaza de registrador mercantil a la que volvió tras años en política.
Que nuestros políticos sepan el frío que hace ahí fuera es algo que considero básico para que dirijan con sentido nuestro país.
¿Algún emprendedor, autónomo o propietario de una PYME hubiera creado una marca de ropa que no se va a vender y ni siquiera hubiera registrado dicha marca? Esto sucede por dos cosas: porque están tan alejados de la realidad que no saben ni por dónde viene el aire. Y porque si no lo saben hacer eligen muy mal a las personas que les acompañan en estas aventuras. No hay que saber de todo pero sí que tienes que tener el teléfono del que sabe.
La misma preocupación me surge cuando hay un caso de corrupción, recuerdo uno de hace unos 15 años en Valencia, donde de pronto, por poner un ejemplo, el responsable de economía que es investigado tiene tan sólo 700€ en la cuenta. Si no sabe ni administrarse a si mismo, cómo lo hará con una comunidad autónoma o país…
Soy de las que piensa que los cargos públicos deben pagarse mejor de lo que se hace actualmente, que los Presidentes tanto de gobierno como autonómicos y otros cargos deberían cobrar más. No porque así no corrompen que es lo que me suelen decir cuando saco este debate. Si no porque si queremos perfiles cualificados, que decidan apartarse de su vida laboral unos años y exponerse tanto deben estar incentivados de algún modo. Porque presupongo, aunque no hay que presuponer nunca como dice TioCharly y es un ejercicio que estoy intentando hacer últimamente, que no van a ser corruptos y que son personas profesionales que quieren cambiar las cosas.
Y os lo digo que esto lo he vivido de cerca: políticos que tienen en la cabeza las necesidades de un vecino que se acerca, hacen una llamada y un seguimiento hasta que eso se soluciona.
No dejaré de creer en la política, en el poder de lo colectivo y en la buena voluntad de muchos y muchas. No dejará de acompañarme Ismael Serrano como banda sonora y recordaré siempre que el voto es un derecho igual que alzar nuestras opiniones para crear comunidad. Los años pasan, la sensatez no me alcanza. La utopía es más rápida :)



Yo creo que ese responsable de economía no es que no supiera administrarse, seguramente sabía de ingeniería fiscal…
No me parece que los presidentes de los gobiernos en España estén mal pagados, no sé si en empresas públicas o privadas estarían ganando en dinero, privilegios y contactos lo que ganan con la política, donde se supone que entran por vocación de servicio público, por otro lado…
En cualquier caso, totalmente de acuerdo contigo en que muchos o nunca han tenido la perspectiva de jefes, compañeros y máquina de café o la han perdido por el camino. Se echa de menos la proximidad a los problemas de la gente corriente; por ejemplo, leí que el gobernador del Banco de España, con un sueldo de 20.000 € al mes, quería eliminar el subsidio de 480 € al mes de parados de larga duración de más de 52 años.